Sola Como Un Hongo

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En España también se utiliza la frase “sola como una seta” (la seta es el cuerpo reproductor de un hongo) y también se escuchan frases como “aburrida como un hongo”, y su significado sería algo así como sin relaciones, o aislada de los demás

Dicen que este término se ha sacado de la idea de que los hongos no crecen en racimos sino que crecen solos, pero no todo lo que parece solo está solo, ya que por ejemplo el organismo viviente más grande del mundo, es en realidad un hongo que se encuentra en el bosque Nacional de Malheur, en Oregon Estados Unidos.

A este hongo se lo conoce como el hongo o seta de miel, y actualmente se extiende por 890 hectáreas. Claro está que si uno ingresa a ese bosque, no se encuentran con un hongo de semejante tamaño, sino que de tanto en tanto se pueden ver hongos solitarios como uno se imagina que son los hongos, pero todos forman parte de un gigantesco organismo subterráneo.

Y existe un dato particularmente interesante acerca de los hongos, y es que se encuentran evolutivamente mas emparentados con los animales que con las plantas, y por lo tanto no realizan la fotosíntesis, sino que son heterótrofos. Es decir que no producen la materia orgánica como lo hacen las plantas, sino que necesitan tomarla de otros organismos vivos, es decir que son parásitos

Y en cuanto a los humanos que se sienten solos como un hongo, creo que una de las observaciones más acertadas que he leído es la siguiente:

Si te sientes solo cuando estás solo, quizás estés en mala compañía. —Jean Paul Sartre

Porque…

 ¿Acaso uno necesita estar todo el tiempo acompañado?

Lo más frecuente es que a uno le guste estar con otras personas durante algunos momentos, y también poder disfrutar de un espacio privado, de un momento a solas con nosotros mismos, hasta que nuevamente sintamos deseos de comunicarnos con los otros.

Y por supuesto que de tanto en tanto podemos sentirnos solos, ignorados, incomprendidos y decepcionados por alguna de nuestras relaciones, sobre todo cuando hemos pasado por un desengaño amoroso, o la pérdida de un ser querido.

Pero uno puede sentirse mal aún después de haber formado una gran familia, y entonces nos invade una tristeza difícil de explicar, y nos faltan ganas para levantarnos de la cama a la mañana, ya que todo lo que motiva a los demás ha perdido interés para nosotros.

Y creo que lo peor no es sentirse así, sino el no tener con quien compartir nuestra tristeza, el no poder encontrar alguien que entienda lo que nos está pasando. Y si alguna vez te has sentido triste y abandonada, entonces seguramente sabrás de qué te estoy hablando.

Y es muy curioso que hoy en día en que podemos tener cientos de conocidos en las redes sociales, podamos sentirnos solos, pero la verdad es que tal vez ninguna de esas cientos de personas tengas ganas o tiempo para pasar un rato con nosotros. Supuestamente somos muy populares, pero en la realidad estamos solos como un hongo.

Pero como la mejor forma de vencer a un enemigo es conociéndolo, veamos que nos dice la ciencia respecto de la soledad

¿Qué es la soledad?

Se le llama soledad a la circunstancia de estar sin compañía durante un determinado lapso de tiempo. Ya sea que eso sea un producto de una decisión personal, o provocado por circunstancias ajenas a nuestra voluntad.

Pero estar solo no es lo mismo que sentirse solo, ya que el sentimiento de soledad no está relacionado con la cantidad de personas que nos acompañan, sino con como nos sentimos respecto a ello. Y cuando el sentimiento de soledad se prolonga en el tiempo, las emociones que lo acompañan pueden volverse muy intensas.

En realidad nacemos solos y nos morimos solos, así que…

 ¿Por qué puede la soledad volverse tan deprimente?

¿Acaso no podemos sentirnos a gusto simplemente estando con nosotros mismos?

Y en realidad la respuesta a esta pregunta tiene que ver con nuestra evolución como especie, y todos los animales gregarios (programados para vivir en compañía), saben que el quedarse solos reduce sus posibilidades de sobrevivir y reproducirse, así que tienden a evitar la soledad.

Y no obstante cuando vivíamos en las cavernas el quedarnos solos aumentaba las posibilidades de ser devorados por una bestia salvaje, y eso es algo que difícilmente nos suceda en el día de hoy, ese instinto tan primario nos sigue dando una señal de alarma.

Nuestra mente se comienza a sentir en peligro, y el cuerpo comienza a hacernos notar que el alejarnos de la sociedad nos pone en peligro. Y aunque en realidad no estemos en peligro de que nos coma ningún animal, de todas formas no podemos evitar sentirnos mal. Y lo malo es que cuando comenzamos a sentirnos en peligro, el salir a explorar para conocer gente nueva, en vez de darnos ganas de hacerlo, nos da miedo.

Y como si estos instintos naturales de supervivencia no fueran suficiente, la sociedad nos educa haciéndonos sentir mal, si a determinada edad no nos hemos casado y formado una familia. Ya que si no lo hemos hecho, entonces debemos ser alguna clase de bicho raro.

Pero recuerda que todo comienza con un vestigio prehistórico, y si aprendemos a superarlo, podemos dejar de vivir la soledad como algo deprimente.

Algunas veces sucede que al terminar de estudiar comenzamos a trabajar rápidamente, y entonces dedicamos toda nuestra energía a progresar en nuestro trabajo, sin que nos demos cuenta que no le estamos dedicando suficiente tiempo a nuestra sociabilidad, hasta que en algún momento nos damos cuenta de que estamos sin pareja y sin amigos.

A veces pensamos que nuestros amigos estarán allí para siempre, y que solo basta con mandarles de tanto en tanto algún mensaje por los medios sociales, pero la verdad es que no es lo mismo publicar fotos y comentar las fotos que publican nuestros amigos, que realmente verlos en persona,  y pasar un rato con ellos.

Y a veces no es el trabajo, sino el simple hecho de vivir en pareja criando a nuestros hijos lo que nos aleja de lo que más influye sobre nuestra felicidad, que son las relaciones sociales, ya que…

“Por mucho dinero, trabajo o fama que tengas, si te sientes solo, seguirás siendo infeliz” (Waldinger, 2002)..-

Y las redes sociales son tan inútiles para solucionar este problema, que “Aquellas personas que dedican más de dos horas al dia a las redes sociales, tienen el doble de posibilidades de sentirse solas” (Primack et al. 2017).

En realidad no estás tan sola como crees

Aunque sientas que la vida te ha engañado, y que nunca podrás encontrar a alguien que te quiera y te entienda, nadie escapa de sentirse así en algún momento.

Pero sentirse solo y deprimido no es sinónimo de estar solo. Y ¿Cuál es la diferencia entre una cosa y la otra?

La primera diferencia radica en lo que logras y lo que esperabas lograr, es decir en tus expectativas. Puedes tener dos magnificas amigas, pero si esperabas tener no menos de tres, entonces te sentirás mal

La segunda diferencia la descubrió el sabio griego Epicteto, cuando dijo que lo importante no es lo que te sucede, sino la forma en que piensas acerca de lo que te sucede.

Es decir que si cuando te encuentras sola piensas que lo que te está sucediendo es algo terrible, entonces posiblemente te deprimas. Pero si lo tomas como una oportunidad para dedicarte a reflexionar, conocerte mejor, o simplemente disfrutar de cosas que te gusta disfrutar sola, entonces seguramente no te afectará tanto.

Es decir que lo que da origen al sentimiento de soledad son los pensamientos, por lo cual el origen de su solución, también debe buscarse en el nivel del los pensamientos.

Yo puedo ayudarte a cambiar la forma en que piensas de ti y de tu vida, sin que ni siquiera te des cuenta de cómo lo hago, ya que lo que hago es modificar la forma en que piensan las personas, conversando con su inconsciente.

Si te produce ilusión la idea de que te ayude con ese problema, escríbeme a doctorbonomi@gmail.com Con mis mejores deseo
Dr. Roberto A. Bonomi

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